El colegio Príncipe de España producirá 3.000 kw al año e ingresará unos 1.500 euros por la venta de esta energía, gracias a la producción de unos paneles solares que, previsiblemente, se conectarán a la red en el mes de abril. Los dispositivos fotovoltaicos se instalarán sobre una de las fachadas del edificio y, al mismo tiempo, se les dotará de un equipamiento que permita enseñar a los alumnos cómo funciona.
«Habrá un esquema de cómo trabaja el sistema y cuánta energía está produciendo en cada momento. La idea es que los escolares vean que es una fuente de energía que funciona y que está produciendo en tiempo real», explicó el concejal de Medio Ambiente, Gustavo Modino
El proyecto es una apuesta de la Agencia de la Energía de Burgos, Agenbur, que cuenta con la colaboración y la financiación del Ayuntamiento y Caja de Círculo. Las tres partes firmaron este jueves un convenio por el que la entidad financiera se comprometía a aportar 6.275 euros para hacer frente al 25% del coste de la iniciativa y las arcas municipales se hacían cargo del 75% restantes (18.725 euros), hasta alcanzar los 25.000 euros del coste total. Por su parte, la agencia provincial asumía el asesoramiento técnico, la dirección de la obra y aportaba material de formación y divulgación.
En sus dos años de vida, Agenbur, según señaló su director, Ricardo Pizarro, ha apostado por trabajar con los más jóvenes. «Por eso, se ha desarrollado la iniciativa de los colegios fotovoltaicos o la campaña de distribución de bombillas de bajo consumo».
Por su parte, Enrique Albarrán, director de zona de Caja Círculo, mostró su disposición a colaborar en aquellas iniciativas que supongan una contribución a la mejora del Medio Ambiente, un sector para el que la entidad «este último año ha presupuestado 120.000 euros».
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De momento, este es el último proyecto con el que el Ayuntamiento quiere vincular la mejora del medio ambiente y la concienciación ciudadana, pero espera contar con colaboración para seguir en la misma línea.
«En la medida en que vayamos teniendo oportunidad de financiar nuevas instalaciones intentaremos dotar de energía solar a todos los colegios que sea posible. Y es que en todos no se puede por la ubicación o la disposición de las propias cubiertas», explicó Modino.
Pero la que ahora se plantea no es la primera de estas dotaciones que se lleva hasta un centro escolar. El colegio público La Charca ya dispone desde principios de este año con paneles solares fotovoltaicos, gracias a un programa puesto en marcha por el ente de la energía Eder.