El Centro de Excelencia Tecnológico de Energías Renovables, junto con las plantas solares fotovoltáicas Coreses I, Coreses II y Muga III, fue inaugurado ayer en un acto marcado por las expectativas del desarrollo socioeconómico y, asimismo, por el hecho de ocurrir en un momento de sonora crisis social con contundente repercusión en el sector laboral. Se trata de una inversión que supera los 50 millones de euros y cuya rentabilidad anual, por la generación, es cifrada en unos «3,6 millones de euros».
El delegado Territorial de la Junta, en Zamora, Alberto Castro, aplaudió la iniciativa de la empresa valenciana, Alfa Ingeniería (un departamento de Alfa Desarrollo de Sistemas, S. L.) «por venir aquí a apostar por el futuro de estas tierras en un sector de futuro como pueden ser el sector fotoeléctrico». Destacó que «la empresa tiene el 10% de la potencia de la generación de la energía renovable y para nosotros es una empresa que piensa en el futuro, que piensa que la formación, la innovación, el desarrollo y la potenciación de este tipo de generación eléctrica».
Castro valoró más la inversión por tener lugar «en momentos de crisis y en momentos en que se está destruyendo empleo», de ahí que reconoció y agradeció más si cabe «que alguien venga a Zamora a apostar por generar empleo y riqueza».
El responsable de la empresa valenciana, Juan Pizarro, entró en los detalles y matizó que se trata de tres plantas solares fotovoltáicas: Coreses I y Coreses II, asentadas sobre 12 y 9 hectáreas respectivamente, capaces de evacuar «nominalmente» 3.000 kilovatios «en momentos puntuales y raros»; y una tercera en Muga, con una potencia de 3, 6 megavatios.
Coreses ha visto así transformado un territorio de cultivos en una superficie sembrada por miles de placas fotovoltáicas, unas 17.000 entre ambas plantas. La instalación de las plantas ha ocupado dos años «de intenso trabajo, y ha dado empleo a una media de 60 personas de Zamora»; un número que será rebajado porque el mantenimiento requiere mucho menos personal.
El Centro de Excelencia Tecnológico de Energías Renovables centró igualmente las referencias de los promotores que señalaron que «será puesto a disposición de las Universidades, de la Junta de Castilla y León y de cualquier organismo que quiera utilizar alguna tarea de tipo medioambiental».
Ahora las ilusiones están puestas en el buen funcionamiento del centro de formación. Cuenta con un salón de actos, dos aulas de 150 metros cuadrados y aulas teórico-prácticas. «Pretendemos dar cursos de ocupación, de formación continua y es un lugar preparado para acoger coloquios charlas, conferencias» dijo Pizarro. Cuenta, además, con las plantas fotovoltáicas, lo que supone un entorno muy adecuado para un centro de información.Pizarro alabó la iniciativa, que calificó «de proyecto transparente», y reveló que la empresa «siempre ha tenido la intención de retornar a la sociedad parte del beneficio obtenido».
Castro insistió en que «la riqueza que genera no es solamente lo que se ve, que es impresionante, son las plantas, la inversión, la formación, y que genera empleo y mucha riqueza a los municipios y a las personas porque muchas placas están instaladas en suelos privados que no generan otro tipo de ingresos».
El alcalde de Coreses, Angel Elías Crespo, señaló que el proyecto «ha tenido una repercusión social porque ha generado empleo durante casi un año». En lo tocante a los ingresos económicos para el municipio indicó que «estas instalaciones están sujetas a unos ingresos corrientes», pero no cifró la cuantía porque, «se está trabajando el módulo catastral, que está tratando de aplicar el número de céntimos por kilovatios que se va a aplicar a estas plantas». Añadió que «se ha hecho de una zona rural una fuente de riqueza corriente para Coreses» y aludió con esperanza a la repercusión que pueda tener para el término el Centro de Formación.
Transformación a 45.000 voltios para acoplar la producción a la red de Iberdrola
Juan Pizarro explicó a más de un centenar de personas que ayer asistieron a la inauguración el sistema de una forma coloquial y sencilla. Según precisó, todo consiste en «captar la radiación solar y obtener energía eléctrica en corriente continua. Ésta es trasladada a un circuito que une con el inversor, instalado en un pequeño edificio, que convierte la corriente continua en alterna, a una tensión de 400 voltios. Esta corriente es dirigida luego a los transformadores para elevarla a una tensión de 20.000 voltios. A continuación estos son elevados a 45.000 voltios en una subestación, desde son enviados a la red de distribución de corriente eléctrica, que en este caso es de la compañía Iberdrola.
Toda esta infraestructura necesaria para poner en marcha el proyecto fotovoltaico fue ayer explicada más detalladamente a los presentes por los propios técnicos e ingenieros a quienes tuvieron interés en conocer tales pormenores.
Las plantas solares han sido radicadas en una superficie de regadío, compartiendo escenario con extensiones de maizales y graveras.
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