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La instalación de paneles solares podría adelgazar el recibo de luz algo más de un 30% en la mayoría de los hogares
El recibo de la luz de los cerca de 75.000 hogares de Vigo cuesta al mes la friolera de 5,5 millones de euros. La media anual se incrementa casi un 25% en invierno y desciende entre un 15 y un 18% durante el verano.
Sólo el aprovechamiento de la energía solar, permitiría reducir este gasto casi un 33%. El ahorro anual del recibo eléctrico doméstico en Vigo superaría así los 24 millones de euros, una cifra que se multiplicaría hasta por cinco si cada empresa de la ciudad se abasteciese de la energía captada directamente del astro rey. Y eso que, por el momento, la industria fotovoltaica está trabajando el primordialmente el aprovechamiento definido como ACS (agua caliente sanitaria), lo que significa que los paneles solares servirían únicamente para incidir en el gasto de la calefacción y el calentamiento del agua.
El reto del futuro es trasladar esta posibilidad a una parte de la factura eléctrica, directamente en la red. Es decir, que una comunidad de vecinos pudiera generar su propia luz con paneles solares en los tejados, las fachadas e, incluso, las ventanas.
No es una utopía. En la feria Enernova una docena larga de empresas muestra avances tecnológicos que acercan esta posibilidad hasta límites que se antojan cercanos. De hecho, la fiebre de las energías renovables ha llegado al hogar y es ya imparable. Guste más o menos, el aprovechamiento de la biomasa o del sol para la vida cotidiana aumentará un 700% en el próximo decenio, casi por imperativo legal. Pero el dato no es significativo, porque en algunos lugares se parte casi de cero.
Aprovechamiento total
La primera edición de Enernova muestra sonoros avances en el terreno de las instalaciones domiciliarias. Las empresas ofrecen ya paneles capaces de aprovechar la totalidad del exterior de una vivienda, incluida la superficie acristalada. Captadores tubulares, cilíndricos, planos o en forma de cúpula se adaptan a los usos y necesidades de cada zona y vivienda.
En el gasto habitual de cualquier hogar, la calefacción suma a final de año un 30% del coste de los recibos de luz. La energía solar permitiría un ahorro máximo del 80% en la factura del agua caliente. Adaptando previamente los sistemas de calefacción, sería posible adelgazar el temido recibo en algo más del 30 por ciento.
Los expertos recomiendan combinar las energías renovables para obtener un rendimiento máximo. De esta forma, una vivienda podría autoabastecerse de energía solar para su iluminación y utilizar, por ejemplo, calderas de biomasa para calentar el agua corriente y mejorar su sistema de calefacción. Con la tecnología actual, sería ya factible llegar al 100% de cogeneración energética, pero ni los edificios están equipados para ello, ni el mercado suficiente maduro.
Además, la energía captada hay que volcarla en la red para que entre en los canales de distribución habituales. Muchas ciudades de Alemania, uno de los países europeos pioneros en las energías renovables, tienen los tejados de sus viviendas plagados de paneles solares que le permiten un ahorro energético considerable.
Además del ahorro, el compromiso político para combatir el calentamiento global del planeta y corregir el cambio climático hace todavía más útil la apuesta por este tipo de energías.
Menos CO2 al aire
Si el tamaño de los depósitos y el sistema de amplificación instalados son de las dimensiones adecuadas, una vivienda con paneles solares para la gestión del agua caliente no tiene porqué dejar sin servicio a los habitantes ni por la noche ni durante los días nublados. Y, a cambio, está probado que rebajaría las emisiones de dióxido de carbono en unas 2,5 toneladas por año.
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Fecha 09 deJunio del 2007 |
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