El nuevo Centro de Recursos Ambientales (CRA) de la Junta en la zona sur de Valladolid, 'museo verde' y centro de educación medioambiental, estará listo para abrir sus puertas al público en menos de un año. Según confirmó la directora general de Medio Ambiente del Gobierno regional, Rosa Ana Blanco, las obras de edificación marchan a buen ritmo y estarán terminadas dentro de 11 meses. De los 6,5 millones de presupuesto de este proyecto, «ya se han certificado 1,5», aseguró.
El complejo forma parte del Proyecto PRAE -Propuestas Ambientales Educativas- del Gobierno autonómico junto con el futuro Parque Ambiental, que ocupará la misma parcela y tardará en ejecutarse 14 meses, según informó Javier Manzano, jefe del Servicio de Educación Ambiental de la Junta. Manzano explicó que el Centro de Interpretación de la Naturaleza de Valladolid «había quedado anticuado», y no había posibilidad de rehabilitarlo».
Y es que las instalaciones que la Junta está construyendo en la Cañada Real, junto al Vivero Central, no son nada convencionales. De momento, el proyecto del CRA ya ha recibido la máxima calificación del Green Building Challenge (GBC), órgano internacional que certifica la excelencia ambiental, algo que Manzano no dudó en resaltar. Además, «las actuaciones en la obra están siendo supervisadas por el GBC».
Desde la Junta definen el CRA como un edificio «ecoeficiente y bioclimático» de 3.500 metros cuadrados construidos. Rosa Ana Blanco explicó que en sus dependencias habrá «una parte administrativa y otra multifuncional, con una sala de proyecciones, otra de documentación y un área de educación medioambiental donde se combinarán exposiciones y actividades educativas». Según Blanco, en un futuro «algunos centros directivos de la Junta, obviamente relacionados con el Medio Ambiente, se ubicarán aquí».
Por su parte, el Parque Ambiental tendrá una superficie de 40.000 metros cuadrados donde se plantarán 487 árboles -92 de ellos de especies autóctonas- y en torno a 4.200 arbustos, el 70 por ciento propios de Castilla y León. Un total de 12 parcelas representarán paisajes de la región y también albergará huertos educativos, un invernadero y jardines sobre reciclaje, entre otras muchas cosas.
Todo el conjunto responde a criterios ecológicos, por lo que se emplean materiales reciclados y fuentes de energía renovables. Como explican los arquitectos del estudio vallisoletano ODImasP, autores del proyecto del CRA, «hay una estrategia visual y otra energética». Entre ellas destaca el semienterramiento del 70 por ciento del edificio del CRA, para reducir el impacto visual y el consumo de energía, ya que la tierra disminuye el alcance de los cambios meteorológicos. Solo queda visible una caja de cristal donde se ubica la sala de exposiciones permanente, «con un doble vidrio con corrientes de aire interiores en ciclos de invierno y verano que servirá de aislamiento». Esta caja semitransparente, «emblema del edificio» estará decorada para que «recree la imagen de un bosque». Además, todo el edificio estará tapado por un gran manto de césped, confundiéndose así con el paisaje.
Otra de las novedades son las placas solares y energia solar que se colocarán sobre el inmueble y el aparcamiento -también semienterrado-, que proporcionarán la energía suficiente a las instalaciones, con un excedente del 70 por ciento que se venderá a la red eléctrica. En la zona de aparcamiento «un innovador sistema de doble celdilla de plástico» hará el suelo «perfectamente permeable y verde», afirmaron los arquitectos. Tanto Manzano como Blanco afirmaron que esperan que «este novedoso proyecto se convierta en una referencia a nivel nacional».